Una visita al gran artista Morelense Xólotl Polo



Lynda Cruz Balderas
Chef Ejecutivo
cheflyndacbalderas@yahoo.com

Hace poco más de un año visitando el Jardín Borda descubrimos una exposición en la sección Juárez, “Cruzando Líneas” de Xólotl Polo, decía el letrero. Al asomarnos a la entrada llamó nuestra atención la gran cantidad de visitantes… acto seguido decidimos complacer la curiosidad y una a una fuimos descubriendo las obras del artista… lonas de gran formato decoraban las paredes, en cada una de ellas el uso del color era fantástico…

Pero además del color, había algo más… seres que transmitían un dramatismo impactante, una mezcla de dolor y erotismo, que resultaba fascinante… y la perspectiva… diferente a lo que vemos usualmente… es como si el artista estuviese en el balcón de la inspiración y de pronto estos seres aparecen a sus pies y al no mirar hacia arriba, no se percatan de que formarán parte de su obra… me ha llamado la atención el ver como intencionalmente el artista ha dejado deslizar algunas gotas de pintura… es como si los personajes se derritiesen, viene a mi mente el recuerdo del mismo efecto que se logra al dejar caer un poco de ganche de chocolate sobre los bordes de un pastel… ¡es genial!… pensé…  

Recuerdo que las lonas estaban estratégicamente colocadas y permitían al visitante ver su parte posterior… no pude evitar sonreír al descubrir que eran lonas publicitarias utilizadas en la pasada contienda electoral. Comentarios de aprobación se escuchaban alrededor. Bien sabido es que en cada campaña electoral vemos con tristeza que estas lonas se desechan sin posibilidad alguna de darle otra utilidad. Sin embargo al descubrir que el artista las había transformado en Arte, debo confesar que me conquistó plenamente.  

Es increíble como los grandes artistas crean posibilidades inimaginables, muchas veces sin pretensión alguna, es simplemente que de sus mentes creadoras surgen ideas que enriquecen el arte y con ello plasman su estilo… dejan su huella.

Finalmente hace unos días he tenido la oportunidad de conocer al artista, al ser humano, a la mente creadora del arte que me había cautivado. 

Es lunes por la tarde, mientras nos dirigimos al estudio del maestro Xólotl, algunas gotitas nos acompañan en el camino, ha iniciado la época de lluvias que tanta falta nos hacía.
Sonriente nos recibe… al entrar, la primera impresión ha sido de sorpresa ya que me encuentro en el interior de un pequeño taller… tal vez por el gran formato de sus obras imaginé… no sé… un salón amplio… lleno de color… muchas de sus obras decorando los muros… en cambio… la monocromía de las paredes me resulta un poco desconcertante… lucen limpias y libres, solo una de sus obras parce disfrutar lo que será su último día en el taller ya que al día siguiente será entregada al afortunado comprador. –“No me gusta atesorar mis obras”- me dice. Mi desconcierto crece. 

El taller luce muy ordenado, pinceles limpios en espera de ser utilizados, en el armario los libros de arte que no podían faltar, los frascos de colores, formados cual soldados, en el caballete un lienzo que apenas ha recibido algunas pinceladas de ese color verde limón… brillante… que tanto nos encanta… ansío ver la llegada del azul que me fascina. 

Me comenta que trabaja con el acrílico y utiliza la técnica “ alla prima”, esto quiere decir que no hay retoque, pinta en una sola sesión evitando que la pintura logré secar antes de concluir la obra. Debe ser apasionante verlo trabajar… imagino…
Cómodamente sentado tras su escritorio me platica de sus inicios, su voz denota gran seguridad y confianza, es agradable escucharlo; poco a poco me narra cómo cruza la línea del Diseño Gráfico a la pintura. Su primera exposición en 1988 realizada con el apoyo de su madre y de la mano del Instituto Regional de Bellas Artes. Sus viajes, su estancia en Europa, su regreso, sus recuerdos. Es el maestro Xólotl, un gran aficionado a la tecnología, siempre presente en las redes sociales, a sus más de cinco mil seguidores nos mantiene al tanto de sus pasos, postea fotografías y nos comparte su obra a través de posters que podemos descargar e imprimir en casa. Es sin duda un detalle que nos hace seguirlo con mayor admiración.

Con la misma habilidad que maneja el pincel, el mouse se desliza y en la pantalla me muestra de manera cronológica el proceso de su obra, una pausa mientras aparecen en pantalla una serie de acuarelas que realizó inspirándose en algunas construcciones emblemáticas de nuestra bella Cuernavaca. Un encargo que se convertiría en un regalo para una
importante personalidad de la vida política del estado. La acuarela del “Castillito”... hermosa… “fue hace muchos años” me dice, mientras sonríe con la mirada.


En la vida de los artistas siempre hay etapas que marcan la creación de sus obras. Hubo una etapa en la que el maestro Xólotl se dedicó a pintar manos, había que perfeccionar… bien sabido es para los que dibujamos alguna vez, que el pintar las manos humanas requiere de gran habilidad y destreza, he de ahí que muchos artistas ocultan las manos de sus personajes.
Una etapa de bellas damas ya sean Adelitas o Majas derrochan sensualidad, una etapa de vagones del Metro, en alguno, una sexy rubia como pasajera. Una etapa en la que el agua es el elemento principal. La etapa de luz… la esperanza tal vez...


Una etapa importante cuando el caudillo del Sur llega a la obra de este gran artista.

Me comenta que al principio no era el héroe quién lo inspiró, fue a su padre a quien pintaba y de pronto se transformó y surgió Zapata, a partir del mito y de la serie de leyendas que rodean al general, el artista creó a un Emiliano Zapata diferente. El caudillo, “El Mesías”, con manos sangrantes, de sangre dorada, nos observa desde alguna de las paredes del Congreso del Estado de Morelos. Un Zapata con una camisa blanca, desabrochada, posando cual modelo de ropa de marca y mirada profunda, ha causado entre el público gran controversia. Un personaje que de pronto se apoderó del artista y llegado a este punto fue necesario dejar de lado al caudillo para continuar con una nueva etapa en su Arte. Mientras disfruto de la tenue música de fondo, le pregunto si la música lo inspira, a lo que me responde: “… las cuatro estaciones de Vivaldi, es como si toda mi inspiración cobrara fuerza… es una posesión…”, y en efecto al escuchar a Vivaldi y admirar sus obras ambos parecen complementarse plenamente.
El artista me comenta que en cierta ocasión visitando algún pequeño poblado como parte de un proyecto del Instituto de Cultura de Morelos, se encontraba dando una clase a un pequeño grupo de niños muy inquietos, al investigar la razón de su comportamiento, fue grande la sorpresa al descubrir que la mayoría eran hijos de inmigrantes, niños cuyos padres estaban a miles de kilómetros de tierras Morelenses. Al presenciar esta realidad surge una nueva etapa en la vida del artista, el tema de la migración. Desde entonces una línea blanca aparece en sus obras, esa línea que representa tantas cosas, una división una frontera, y el reto que representa el atreverse a cruzarla.
Es entonces el momento de la exposición “Cruzando Líneas” en el Jardín Borda, y desde entonces este gran artista pop-expresionista sigue cruzando sus propias fronteras y creando nuevas propuestas, añadiendo nuevos detalles a sus obras como las etiquetas que han surgido recientemente… junto a breves frases que desde lejos parecen solo líneas delgadas pero al acercarnos y observar a detalle leemos… “la llegada del destino”…
Ha dejado de llover… nos despedimos, ha sido un verdadero deleite disfrutar de la plática de este artista Morelense de gran trayectoria internacional, un artista muy premiado con más de treinta exposiciones y cuya obra se encuentra en colecciones públicas y privadas de los cinco continentes.

Gracias maestro Xólotl por invitarme a conocer tú taller y por compartir conmigo tú historia, tú Arte.

“Me encuentro en la búsqueda continua de las formas trazos y colores que le den vida a mis obras” Xólotl Polo

Publicado por la Unión de Morelos, viernes 8 de Julio 2011.

Comentarios