Amigos inflaron las pujas en la subasta de Hirst


Dibujo previo para obra mayor/lápiz/21 x 28 cm
Dirección/Carboncillo/80 x 100 cm
Damien Hirst se ha presentado como un intento del artista de soslayar a las galerías y acudir directamente a los compradores de sus obras. Oportunista propuesta que los medios aprovecharon muy bien y en donde el que lo dijo, sabe que este mensaje es pura mentira.

El no ignora que el reconocimiento de su obra es producto de la comercialización y de la mercadotecnia de sus marchantes y amigos: Jay Jopling, de la galería White Cube, Larry Gagosian de la galería Gagosian, y el marchante Harry Blain, así como de su contador Frank Dunphy que precisamente fueron los que pujaron forzando forzando los precios a la alta. Para mayores referencias pueden ver el articulo que habla mas al respecto, The Sunday Times. Según el dominical, estos tres socios de Hirst, tienen un gran interés en que se mantenga el valor de mercado de sus obras, para eso pujaron o compraron obras por aproximadamente la mitad de los 89 millones de euros vendidos el primer día de la subasta.

Damien Hirst sabe que esta relación nunca podrá dejar de existir; son una pieza clave de su éxito. En entrevista comento "I never want to stop working with my galleries. This is different. The world's changing, ultimately I need to see where this road leads." Sabe que los marchantes y las galerías son las hacedoras de su carrera y que sin ellas no seria nada.

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